La tormenta tropical Agatha

Antonio Rivera - 20 Ene 2012 - 16:09

Es la primera tormenta tropical de la temporada en el noreste del Pacífico, y desgraciadamente ha dejado a su paso muerte y destrucción por varios países de centroamérica. Según los últimos datos se cifra el número de muertos en 178, aunque como sucede en estos casos las cifras aún aumentarán debido al número de desaparecidos. La mayoría de los muertos se sitúan en Guatemala, siendo Honduras otro de los países más afectados por el paso de Agatha. A estos datos ya de por sí escalofriantes hay que añadir los elevadísimos daños materiales, los miles de heridos y la enorme cantidad de gente que ha perdido sus casas.

Sin duda, estos fenómenos meteorológicos propios de los trópicos son uno de los fenómenos naturales más trágicos para la humanidad.Y ya no sólo por su intrínseco poder destructivo, sino que también porque en la mayoría de los casos los países afectados carecen de las infraestructuras necesarias para cobatirlos. De nuevo, como casi siempre, la pobreza se alía con la naturaleza para aumentar las consecuencias catastróficas.

En su concepción, estas estructuras meteorológicas son formaciones ciclónicas, o sea borrascas; con la diferencia que en estos casos la energía que se pone en juego no es la producida por la diferencia de temperatura entre dos masas de aire como ocurre con las borrascas de nuestras latitudes, sino que en el caso de estas borrascas tropicales la energía proviene de las altas temperaturas del mar. Las inmensas cantidades de agua que se evaporan liberan su calor de vaporización cuando condensan formando las nubes, y poniendo de esta forma en juego una cantidad inmensa de energía. Se estima que un huracán expulsa energía a razón de 50 a 200 trillones de vatios al día, aproximadamente la cantidad de energía liberada por la explosión de una bomba nuclear de 10 megatones cada 20 minutos, 70 veces la energía consumida por los humanos en todo el mundo o 200 veces la capacidad de producción de energía eléctrica de todo el mundo.

Según la intensidad estas formaciones ciclónicas tropicales se denominan: depresiones tropicales, si la velocidad de sus vientos no alcanza los 60 Km/h; tormentas tropicales, si oscila entre 60 y 120 Km/h, y ciclones tropicales, cuando los vientos superan los 120Km/h. Los ciclones tropicales reciben distintos nombres dependiendo de la zona de formación: huracanes en los océanos Atlántico y Pacífico oriental, tifones en el Pacífico occidental, ciclones en el Índico, baguíos en Filipinas y willy-willies en Australia.

En mayo comenzó la temporada de huracanes en el Pacífico oriental, y hoy 1 de junio ha comenzado en el Atlántico. En estas zonas los sistemas ciclónicos que alcanzan la categoría de tormenta tropical se les asigna un nombre de persona por orden alfabético. Agatha es por tanto la primera tormenta tropical de la temporada en el Pacífico oriental, mientras que la primera que se forme en el Atlántico se llamará Alex. Veremos cuanto tarda en aparecer...