Las Provincias

La niebla

Antonio Rivera - 20 Ene 2012 - 16:11

Una de las consecuencias meteorológicas que tiene el tiempo anticiclónico que desde hace unos días estamos teniendo en la Península es la formación de nieblas. La niebla la podemos definir de forma sencilla como nubes en contacto con el suelo, ya que en realidad el aspecto y la estructura de las nubes y las nieblas son los mismos. Ambas están formadas por pequeñas gotitas de agua, mucho más pequeñas que las gotas de lluvia, y se forman a partir de la saturación del vapor de agua existente en la atmósfera.

Los dos principales mecanismos de formación de las nieblas las clasifican en nieblas de radiación y nieblas de advección. Las primeras, se forman por el descenso de temperatura que sufre la masa de aire en su contacto con el frío suelo. Son propias de noches despejadas, con tiempo estable, viento débil entre 3 y 10 Km/h e inversión térmica en superficie, donde el fuerte descenso de temperatura nocturno del suelo produce primero rocío o escarcha y a continuación niebla. Este tipo de nieblas son muy habituales en invierno, cuando sobre la península tenemos una situación anticiclónica. Son muy propias de zonas del interior y zonas de montaña, como lo atestiguan los más de 200 días de niebla al año que se producen en el Montseny, los más de 100 en la Plana del Vich, en la provincia de Barcelona, los 68 de Teruel o los 58 de Lleida. Estas nieblas se ven favorecidas por la presencia de ríos cercanos, los cuales aumentan la presencia de vapor de agua en la atmósfera favoreciendo de esta forma su posterior condensación, algo muy habitual en ciudades como Salamanca, con 39 días al año, o Valladolid con 48.

El otro tipo de nieblas, las nieblas de advección, se producen por enfriamiento de las capas superficiales del aire cuando se desplaza horizontalmente, pudiendo formarse tanto cuando una masa de aire cálida y húmeda pasa por encima de una superficie fría; o a la inversa, cuando una masa fría pasa por una superficie cálida. Son nieblas muy propias de las zonas costeras, sobre todo en el cantábrico, dándose sobre todo el segundo caso citado: una masa cálida y húmeda llega a la costa tras desplazarse sobre el frío mar.

Existe otro tipo de nieblas propias de las zonas industriales y de las ciudades, que se producen por la adición excepcional al aire de partículas higroscópicas procedentes de la actividad humana y de las fábricas. Al aumentar los núcleos de condensación en la atmósfera, se favorece la formación de las nieblas.

No es la Comunidad Valenciana una zona muy propensa a la formación de nieblas, aunque en ocasiones, como está sucediendo estos días, su presencia se hace notoria. La situación anticiclónica que estamos teniendo ha favorecido la formación de las nieblas de radiación en zonas interiores durante estos días. Además, durante la madrugada de hoy, se han formado también nieblas en las zonas costeras, que bien podrían considerarse como una mezcla de los dos tipos principales que he detallado; ya que en ellas ha entrado en juego tanto el enfriamiento producido en la superficie de la costa debido a los cielos despejados, como el hecho que el suave viento que llega del mar es un viento relativamente cálido que fluye sobre un mar Mediterráneo que en estos momentos se encuentra frío.

No es algo muy habitual, aunque tampoco excepcional, ya que si atendemos por ejemplo a los datos de la ciudad de Valencia, en ella se producen 10 días al año de niebla, siendo el mes de Febrero y el principio de la primavera los momentos más proclives a ello, por ser el momento del año en el que el Mediterráneo se encuentra más frío.

Y un último consejo, mucho cuidado con la carretera, ya que la niebla es uno de los fenómenos meteorológicos más peligrosos a la hora de conducir.

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