Las Provincias

Medio Ambiente y AVE...otro punto de vista

Antonio Rivera - 20 Ene 2012 - 16:11

La llegada del AVE a Valencia (y a Cuenca y Albacete y a Utiel y a Requena...que tampoco es cuestión de centralizar) ha sido sin duda la noticia del fin de semana. Los diferentes medios de comunicación se han encargado de cubrir el acontecimiento desde muchos puntos de vista: económico, laboral, turístico...Vamos a darle desde aquí el enfoque medioambiental.

El desarrollo tecnológico que ha experimentado nuestra sociedad desde finales del S-XVIII ha estado basado en el uso de los combustibles fósiles. La utilización del carbón, el petróleo y el gas natural como fuentes de energía, nos ha permitido alcanzar el modelo de bienestar que impera a día de hoy en los países desarrollados. Pero desde hace tiempo sabemos que es necesario cambiar de sistema energético, por un lado por la escasez cada vez mayor de los combustibles fósiles, y por otro, por las emisiones de gases de efecto invernadero que su uso produce, unas emisiones que pueden ocasionar un cambio climático importante durante el S-XXI de consecuencias cuanto menos inquietantes.

Hasta que seamos capaces de poder desarrollar de forma económica y técnicamente viable un sistema energético basado en energías alternativas no nos queda otro remedio que seguir consumiendo combustibles fósiles. Por tanto debemos trabajar para que el impacto de dicho consumo sea lo mínimo posible, mejorando la eficiencia de nuestra tecnología y fomentando el ahorro energético, en una sociedad como la nuestra que si por algo se caracteriza es por el despilfarro.

Uno de los sectores donde más debemos prestar atención es el del transporte, ya que es el que más gases de efecto invernadero emite a la atmósfera en nuestro país, concretamente alrededor del 31% del total. Lo primero que tenemos que considerar es que no todos los medios de transporte son iguales, ni mucho menos, ni lo son tampoco sus emisiones. Para comprobar el impacto de emisiones que tiene cada uno de ellos se analiza los gramos de CO2 emitidos a la atmósfera por pasajero y por kilómetro. De esta forma, mientras que el avión emite 135 gramos de CO2 por cada kilómetro recorrido y por pasajero, el coche emite 117gr., el autobús 28.45gr. y el tren convencional 26.75gr.

A la vista de estos datos resulta evidente que el tren es sin lugar a dudas el medio de trasporte más eficiente y el que nos permite emitir menos cantidad de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Pero, hablamos de los trenes convencionales… ¿y qué sucede con el AVE? A priori podríamos pensar que un tren que viaja a velocidades por encima de los 300 Km./h debe consumir mucho... pero según un estudio recientemente publicado por Alberto García Álvarez, de la Fundación de Ferrocarriles Españoles (FFE) ha demostrado que, en condiciones normales de operación, los trenes de alta velocidad consumen menos energía y generan menos emisiones de CO2 por pasajero transportado. En concreto, y según dicho estudio, el AVE consume un 29% menos de energía que los trenes tradicionales, además de reducir las emisiones de CO2 en la misma proporción.

El por qué de esta reducción se debe por un lado a cuestiones operativas y técnicas: la menor cantidad de curvas en el recorrido, la menor cantidad de paradas, la mejor estructura aerodinámica del tren, o la utilización de corriente alterna en vez de continua, se unen para reducir de forma significativa la energía consumida. Pero también influyen otros factores, como los relativos al gasto de otros servicios adicionales, como el aire acondicionado o la iluminación, que se optimizan y se reduce su uso al tardar menos en llegar de una ciudad a otra.

Todos estos datos son muy importantes hoy en día, cuando nuestra sociedad está obligada a tener en cuenta los aspectos medioambientales a la hora de realizar cualquier actividad. En un viaje de Valencia a Madrid, ustedes pueden optar por ir en avión, con lo que emitirán a la atmósfera cerca de 48 Kg. de CO2, o en coche, emitiendo 42 Kg., mientras que si utilizan el AVE tan solo emitirán 8 Kg. de CO2. Como ven el AVE es una buena elección medioambiental.

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