Las Provincias

La alta temperatura del mar no asegura que vayamos a tener gota fría

Antonio Rivera - 17 Sep 2014 - 02:30

La Agencia Estatal de Meteorología, AEMET, hacia público ayer un dato que no hace más que corroborar que el mes de septiembre está siendo muy cálido. En concreto, esta primera quincena del mes, sería la segunda más calida desde 1950 en la Comunitat, tan sólo por detrás de la de 1962. Estamos, sin duda, padeciendo unos días de calor más propios del mes de agosto.

Una de las consecuencias de este calor es que el mar Mediterráneo, frente a nuestras costas, se encuentra en estos momentos a temperaturas muy altas, alrededor de los 27 °C. Siempre que se acerca el otoño y el mar se encuentra a temperaturas por encima de lo normal, comienza a hablarse de la posibilidad de que se produzca la temida gota fría. Valga como ejemplo el tórrido verano del 2003, sin duda el más cálido que hemos sufrido desde que tenemos datos, y en el que tras sucesivas olas de calor, el Mediterráneo alcanzó temperaturas que superaron los 30ºC. Recuerdo que aquel año fueron muchos los titulares que alertaban ante la inminente llegada de una gota fría extraordinaria y catastrófica. ¿Y qué pasó al final? Pues que aquel año no hubo gota fría.

Ante este aspecto creo que es necesario aclarar una serie de conceptos. Para empezar, si bien la temperatura del agua del mar es un factor importante a la hora de producirse lluvias torrenciales, no es ni mucho menos el único, ni siquiera el más importante. Podemos tener un mar muy cálido, lleno de energía almacenada, pero si no existe un flujo de vientos de levante en superficie que tras recorrer buena parte del Mediterráneo, se inestabilice al ir recargándose de humedad, las lluvias no aparecerán. Bien es cierto que contra mayor temperatura tenga el mar, y concretamente mayor sea la diferencia de este con la de la masa de aire que le sobrevuele, más energía se pondrá en juego, y las lluvias, de producirse, serán más virulentas. O sea, que en resumidas cuentas la temperatura del mar es importante a la hora de determinar la intensidad de dichas lluvias, pero no es la causa para que estas se produzcan.

Y, ¿qué pasará este año?, pues realmente no tenemos ni idea, no hay forma de predecir si se producirán lluvias torrenciales en las próximas semanas o no. Lo que sí que sabemos es que, debido a la temperatura que tiene el mar frente a nuestras costas, si las demás piezas del puzzle se colocan en la posición adecuada, habrá energía suficiente para que podamos tener un episodio de lluvias importante. El tiempo lo dirá...

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