Las Provincias

La "pantaná" de Tous

Antonio Rivera - 19 Oct 2015 - 13:55

                                                                                                                        .

Las fuertes lluvias otoñales son una de las señas de identidad de nuestro clima. Aunque no es un fenómeno que se produzca todos los años, en algunas ocasiones, la intensidad de tales lluvias y los graves efectos que conllevan quedan marcados de forma indeleble en la memoria de los valencianos. Tal es el caso de las fuertes lluvias que se produjeron entre los días 19 y 20 de octubre de 1982, un episodio que ha pasado a la historia como la "pantaná" de Tous y que supuso un antes y un después en la historia de la meteorología de nuestro país.

La situación meteorológica era fuertemente explosiva. La presencia de un embolsamiento de aire frío en altura ("Gota fría" o también llamado DANA, Depresión Aislada en niveles Altos), la presencia de vientos húmedos en superficie con un largo recorrido sobre un cálido mediterráneo y una borrasca centrada en el golfo de Cádiz pusieron en marcha los mecanismos convectivos violentos.

 Aunque durante el día 19 ya se produjeron algunas precipitaciones, fue durante la noche del 19 al 20 de octubre cuando se formó un impresionante complejo convectivo de mesoescala, una estructura tormentosa de gran tamaño y organización, el primero detectado en Europa en aquel momento, que permaneció prácticamente estático sobre la Comunitat, provocando un auténtico diluvio que se prolongó a lo largo del día siguiente.

Los datos de precipitación registrados hablan por sí solos: 638 litros por metro cuadrado en Jarafuel, 632 en Bicorp, 576 en Cofrentes, 546 en Enguera, 520 en Navarrés, 461 en Ayora. Como ven, cantidades extraordinarias que se concentraron en zonas del interior, en las cuencas interiores del río Júcar y de sus afluentes. Se estima que las lluvias superaron los 600 litros por metro cuadrado en un área de 700 km² aguas arriba del pantano. Hay incluso un dato estimado para la Casa del Barón de Cortes de Pallás de 1.120 litros por metro cuadrado, lo que supondría el récord de precipitación en 24h en España. Este impresionante dato se ha estudiado a partir de los datos de un aljibe, ya que no se pudo recoger la cantidad de lluvia caída durante la noche del 19 al 20 al tirar la fuerte tormenta el pluviómetro. El estudio fue hecho por el meteorólogo valenciano Rafael Armengot.

 

Ante tales precipitaciones, la mayoría de ellas por cierto concentradas enun intervalo de tan sólo 7 horas, el Júcar iba recogiendo las enormes cantidades de agua que iban cayendo sobre su cuenca, creando un caudal espectacular de unos 8000 m3/s que se topó con la presa de Tous. A partir de aquí comienzan a encadenarse una serie de incomprensibles fallos técnicos, humanos y de prevención y actuación en situaciones de emergencia que desencadenaron la catástrofe.

Aunque el agua iba poco a poco subiendo de nivel en el pantano y seguía lloviendo con intensidad, a las 17,30 horas del día 19 se dio por concluida la jornada laboral en la presa, sin que quedara en ella nadie encargado de la vigilancia o de la adopción de medidas urgentes. Durante la noche el agua siguió subiendo con rapidez, y a la mañana siguiente, a las 8, el agua ya había superado la altura a la que se encontraba el único equipo electrógeno que funcionaba (los otros dos estaban inutilizados desde hacía tiempo por averías), con lo que resultaba imposible abrir de forma automática las compuertas de los aliviaderos para que el agua fuera saliendo de forma controlada del pantano. Tan solo consiguó abrirse parcialmente y de forma manual la compuerta de una de las tomas de regantes y la toma del canal Júcar-Túria; pero fue imposible hacerlo con las compuertas del aliviadero, con lo que el caudal entrante era mucho mayor que el que podía salir. El agua siguió subiendo hasta empezar a desbordarse por encima de la presa sobre las 16,30h, dañando de esta forma la estructura de la misma, hasta que se vino abajo a las 19:15h del 20 de octubre, dejando libres 120 millones de metros cúbicos de agua, y originando una avalancha de 16.000 m³/s, una de las mayores registradas en España, que se dirigió hacia la costa arrasando las comarcas de la Ribera Alta y la Ribera baja.

En las poblaciones más inmediatas al pantano como Sumacàrcer, Gavarda y Beneixida, el agua llegó a los ocho metros de altura y la mayoría de las casas acabaron con graves deficiencias estructurales provocadas por la violencia y la fuerza del agua. Tras este episodio, y con el fin de evitar que en un futuro se repita algo así, las localidades de Gavarda y Beneixida, se trasladaron a zonas más elevadas, cambiando de esta forma su ubicación. Por otra parte, en ciudades como Carcaixent y Alzira se superaron los cuatro metros: el agua llegaba al primer piso de altura en algunos barrios y la población tuvo que refugiarse en las montañas próximas. Los muertos superaron los 30 y los daños materiales fueron muy cuantiosos.

La "pantaná" de Tous supuso un antes y un después en la historia de la meteorología en España, ya que fue este episodio, junto a las también lluvias torrenciales que se dieron el Bilbao al año siguiente, el que cambió para siempre el concepto de previsión meteorológica, introduciéndose progresivamente a partir de esos momentos radares meteorológicos, imágenes de satélite y modelos numéricos de predicción, con el fin de mejorar las predicciones y estar preparados ante situaciones meteorológicas adversas.

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