Las Provincias

El hundimiento del Titanic

Antonio Rivera - 8 Abr 2012 - 02:21

 El próximo 14 de abril se cumplen 100 años del hundimiento del Titanic, una de las peores tragedias marítimas -o al menos la sí la más mediática- de nuestra reciente Historia. Aquella fría madrugada, exactamente a las a las 23:40 horas, cuando el flamante barco navegaba a 22,5 nudos y se encontraba a 41°46'N y 50°14'W, chocó contra un iceberg, que si bien no consiguió abrir un boquete en su casco, sí que fue capaz de hacer saltar, debido a la presión del choque, los remaches que daban cohesión a las piezas del casco, creando una vía de agua que fue inundando los diferentes compartimentos. En menos de tres horas, concretamente a las 2:20 de la madrugada del día 15, el Titanic, el bautizado como barco "inhundible", se hundía hasta los 4000 metros de profundidad en las frías aguas del Atlántico, dejando tras de sí la triste cifra de más de 1500 muertos.

Mucho se ha hablado y se seguirá hablando acerca de los fallos que se produjeros antes y después de la colisión, la falta de botes salvavidas, lo vacíos que estos eran lanzados al agua, la maniobra para tratar de esquivar el iceberg, las bengalas para pedir auxilio, etc, etc, pero me van a permitir que me centre en una cuestión más relacionada con la meteorología que se esconde detrás del naufragio. No es extraño que en el mes de abril circulen icebergs alrededor de la ruta que seguía el Titanic. Es precisamente en los mese de abril y sobre todo mayo cuando la cifra de estas masas de hielo más aparecen en esas latitudes. Y es así porque cuando acaba el invierno ártico y las temperaturas comienzan a subir, es cuando esas masas de hielo se desprenden de las grandes banquisas. Lo que sí es anómalo es la gran cantidad de icebergs que fueron divisados en ese año 1912, como pueden apreciar en la siguiente gráfica que muestra por meses la media de avistamientos comparándola con la de aquel año.

Y, ¿a qué puede deberse esto?. Pues quizás la explicación se encuentre a muchas millas de distancia, concretamente cerca de las costas de Perú. Aquel año, se estaba produciendo el famoso fenómeno El Niño con mucha intensidad. Este fenómeno, técnicamente conocido como Oscilación del Pacífico Sur, ENSO, consiste de forma abreviada en un cambio en los patrones normales de presión y de circulación oceánica y atmosférica en el pacífico sur, y que, aunque todavía existen muchos interrogantes al respecto, parece que tiene influencias en el clima de buena parte del globo. Una de esas influencias consiste en que cuando el Niño aparece en plena actividad, el invierno ártico es más suave de lo normal, lo que ocurrió aquel 1912.

Pero claro, ustedes se preguntarán, si fue un invierno más suave, ¿por qué había más icebergs? Pues porque al ser un invierno suave las masas de hielo que se desprendieron de la banquisa ártica fueron más y lo hicieron antes, debido a que es precisamente cuando las temperaturas comienzan a elevarse cuando estos icebergs quedan libres de dicha banquisa. Esto puede explicar que aquel año, en el mes de abril, se divisaran el triple de icebergs de lo normal para esa época del año.

Sin duda esto no explica por sí solo el hundimiento del Titanic, ni mucho menos, pero sirve para explicar otro de los muchos interrogantes que aún envuelven la tragedia del Titanic.

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