Las Provincias

El veranillo de San Miguel

Antonio Rivera - 20 Ene 2012 - 13:47

En las cuestiones relacionadas con el tiempo atmosférico existe una gran tradición popular plasmada en infinidad de refranes y frases hechas cuyo origen se pierde en la memoria de los tiempos. No es de extrañar, que en otras épocas, cuando el tiempo atmosférico jugaba un papel fundamental a la hora de poder tener buenas o malas cosechas-lo que entonces significaba poder comer o no-apareciera toda una cultura popular relacionada con el tema. Un claro ejemplo de todo esto es el denominado veranillo de San Miguel. San Miguel es una celebración cristiana que se conmemora el día 29 de septiembre, y según se puede extraer de la expresión "veranillo de San Miguel" hace referencia a la presencia de, por estas fechas, de unos días más típicamente veraniegos que otoñales.

Les aseguro que no resulta fácil analizar estas cosas, ya que si bien por un lado son una herencia nacida de la experiencia de muchas generaciones de personas que vivían pendientes del tiempo y sacaban sus conclusiones a partir de su día a día; no es menos cierto que el clima, a pesar de su componente cíclica, no posee unos patrones tan marcados como para hacer de estos dichos una ciencia exacta. Bien es cierto que el otoño, sobre todo durante estos primeros días, suele caracterizarse por la alternancia de periodos todavía cálidos, en los que parece que el largo verano se resiste a abandonarnos, con periodos algo más frescos y sobre todo inestables. A partir de esto, no es de extrañar que, por estas fechas, días antes o días después, suela coincidir unos días de bonanza meteorológica. Quizás, los hombres de otras épocas, bien por la gran tradición cristiana de nuestro país, o bien por la importancia que podía tener para ciertas labores del campo la existencia de estos días de buen tiempo con el otoño ya comenzado- en algunos casos también es llamado el veranillo del membrillo por su importancia para la maduración de este-, fueron arraigando este "veranillo de San Miguel", aunque no siempre coincidiera en las fechas exactas.

Si recurrimos a los datos, las situaciones atmosféricas que se han producido durante los últimos años en nuestro país durante estas fechas, no parecen favorecer la tesis de dicho "veranillo". Sirva como ejemplo la siguiente gráfica que me pasa un amigo de las temperaturas del aeropuerto de Sevilla durante esos días para los últimos años: Como ven, la disparidad es total, hay años en los que hace calor, mientras que en otros las temperaturas son más bien frescas...

Lo que sí es cierto es que estas disputas entre los que consideran que las tradiciones y la cultura popular tienen un valor científico herencia de la experiencia histórica de muchas generaciones, frente a los que no les dan más valor que el meramente anecdótico, seguirá vivo.

Por cierto, este año, parece que el tiempo se va a aliar con los primeros, ya que el buen tiempo y la estabilidad van a ser los protagonistas durante los próximos días en la península.

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