La "pantaná" de Tous

Antonio Rivera - 20 Ene 2012 - 13:48

Las fuertes lluvias otoñales son una de las señas de identidad de nuestro clima. En algunas ocasiones, la intensidad de tales lluvias y los graves efectos que conllevan quedan marcados de forma indeleble en la memoria de los valencianos. Tal es el caso de las fuertes lluvias que se produjeron entre los días 19 y 20 de octubre de 1982, un episodio que ha pasado a la historia como la "pantaná" de Tous.

La situación meteorológica era fuertemente explosiva. La presencia de un embolsamiento de aire frío en altura ("Gota fría"), la presencia de vientos húmedos en superficie procedentes del cálido mediterráneo y una borrasca centrada en el golfo de Cádiz pusieron en marcha los mecanismos convectivos violentos.

La noche del 19 al 20 de octubre se formó un impresionante complejo convectivo de mesoescala, el primero detectado en Europa en aquel momento, que permaneció prácticamente estático sobre la Comunitat, provocando un auténtico diluvio que se prolongó a lo largo del día siguiente.

Los datos de precipitación registrados hablan por sí solos: 638 litros por metro cuadrado en Jarafuel, 632 en Bicorp, 576 en Cofrentes, 546 en Enguera, 520 en Navarrés, 461 en Ayora. Como ven, cantidades extraordinarias que se concentraron en zonas del interior, en las cuencas interiores del río Júcar y de sus afluentes. Se estima que las lluvias superaron los 600 litros por metro cuadrado en un área de 700 km² aguas arriba del pantano. Hay incluso un dato estimado para la Casa del Barón de Cortes de Pallás de 1.120 litros por metro cuadrado, lo que supondría el récord de precipitación en 24h en España. Este impresionante dato se ha estudiado a partir de los datos de un aljibe, ya que no se pudo recoger la cantidad de lluvia caída durante la noche del 19 al 20 al tirar la fuerte tormenta el pluviómetro. El estudio fue hecho por el meteorólogo valenciano Rafael Armengot.

El Júcar iba recogiendo las enormes cantidades de agua que iban precipitando sobre su cuenca, creando un caudal espectacular que se topó con la presa de Tous. La riada que llegaba al pantano de Tous era de 9000 m3/s. Debido a la deficiencia de los muros y ante la imposibilidad de abrir las compuertas por una serie de fallos humanos como la falta de personal cualificado en situaciones de elevado riesgo, la presa de Tous comenzó a desbordarse. Pese a conseguir finalmente abrir las compuertas, como el caudal entrante era mucho mayor que el que podía salir, se vino abajo a las 19:15h del 20 de octubre, originando una crecida de 16.000 m³/s, una de las mayores registradas en España, arrasando las comarcas de la Ribera Alta y la Ribera baja.

En las poblaciones más inmediatas al pantano (Sumacarcel, Gabarda y Benegida) el agua llegó a los ocho metros de altura y la mayoría de las casas acabaron con graves deficiencias estructurales provocadas por la violencia y la fuerza del agua. Debido a esta situación, y con la intención de proteger a los pueblos con más riesgo de futuras avenidas, se trasladaron los núcleos urbanos de Gabarda y Benegida a zonas más elevadas. En ciudades como Carcaixent y Alzira se superaron los cuatro metros: el agua llegaba al primer piso de altura en algunos barrios y la población tuvo que refugiarse en las montañas próximas. Los muertos superaron los 30 y los daños materiales fueron muy cuantiosos.

La pantaná de Tous supuso un antes y un después en la historia de la meteorología en España, ya que fue este episodio, junto a las también lluvias torrenciales que se dieron el Bilbao al año siguiente, el que cambió para siempre el concepto de previsión meteorológica, introduciéndose progresivamente a partir de esos momentos radares meteorológicos, imágenes de satélite y modelos numéricos de predicción, con el fin de mejorar las predicciones y estar preparados ante situaciones meteorológicas adversas.