Las Provincias

El miércoles, a las 10:21 horas, comienza el otoño.

Antonio Rivera - 22 Sep 2015 - 10:21

El miércoles 23 de septiembre, exactamente a las 10 horas y 21 minutos hora peninsular, comienza el otoño astronómico 2015 en el hemisferio norte. Una estación que se alargará durante 89 días y 20 horas hasta que deje paso al invierno el día 22 de diciembre.  

Pero, ¿por qué comienza el otoño exactamente en ese momento? Para responder a esta pregunta tenemos que recurrir a aspectos astronómicos. Concretamente, el inicio astronómico de las estaciones viene dado, por convenio, como el instante en que la Tierra pasa por una determinada posición de su órbita alrededor del Sol. En el caso del otoño, esta posición es desde la que el centro del Sol, visto desde la Tierra, cruza el ecuador celeste en su movimiento aparente hacia el sur. O sea, que el centro del sol se encuentra en la vertical del ecuador terrestre. El día en que esto sucede, la duración del día y la noche prácticamente coinciden en todos los lugares de la Tierra, y por eso, a esta circunstancia se la llama también equinoccio de otoño.

Esta circunstancia astronómica no sucede todos los años en la misma fecha, debido al modo en que encaja la secuencia de años según el calendario (unos bisiestos, otros no) con la duración de cada órbita de la Tierra alrededor del Sol (duración conocida como año trópico). Son por tanto esas pequeñas variaciones entre nuestro año de 365 días (ó 366) y el tiempo que realmente tarda la Tierra en dar una vuelta completa alrededor del Sol, 365 días 5 horas y 48 minutos, lo que hace que varíe el momento de entrada de cada estación de un año para otro. En el caso del otoño, su inicio puede producirse ente los días 21 y 24 de septiembre, aunque a lo largo del siglo XXI el otoño se iniciará en los días 22 y 23 de septiembre (fecha oficial española), siendo su inicio más tempranero el del año 2096 y el inicio más tardío el de 2003.

Otra característica de estos días es el acortamiento de las horas de Sol. Es precisamente durante los equinoccios cuando el acortamiento (o alargamiento en el de primavera) de los días es más notorio. De hecho, en estos días el tiempo en que el Sol está por encima del horizonte se reduce en casi tres minutos cada día: El Sol sale por las mañanas más de un minuto más tarde que el día anterior y por la tarde se pone casi dos minutos antes, por lo que el acortamiento del día se hace especialmente apreciable por las tardes. Además es precisamente el equinoccio de otoño el momento del año en el que las noches empiezan a durar más que los días.

Por último recordar que, mientras los habitantes del hemisferio norte despedimos el verano y nos adentramos en la estación de la caída de las hojas; nuestros amigos del hemisferio sur despiden en estos momentos el largo invierno para dar paso a la primavera...cosas de nuestra tierra redonda e inclinada...

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