Las Provincias

Historia de la Ciencia

Antonio Rivera - 20 Ene 2012 - 16:13

Hace unos días les escribía acerca del sistema educativo español y de sus incongruencias. No quiero dejar el tema atrás porque considero que hay muchas más, y creo que es fundamental que un país como el nuestro cambie el sistema actual, ya que la educación, la buena educación, es fundamental para el desarrollo de un país.

Hoy quería centrarme en una asignatura que no existe. Una asignatura que considero fundamental tanto para los estudiantes de ciencias como para los de letras: Historia de la Ciencia. A vote pronto, podría parecer una asignatura sólo destinada a aquellos estudiantes que quisieran cursar alguna carrera científica, pero considero que no, por varias razones.

En primer lugar, creo que la historia de la ciencia, forma parte de esa cosa difusa que llamamos cultura general, y que así como a los alumnos les obligan a estudiar la historia de la filosofía, la historia de la literatura o la historia a secas, independientemente de la carrera que vayan a cursar, también debería obligarse a estudiar historia de la ciencia. Sin conocer la historia de la ciencia el conocimiento global que nos dan acerca de la literatura, la filosofía y la propia historia se queda incompleto, ya que la ciencia no sólo ha influido en el desarrollo tecnológico de la humanidad, sino también en el desarrollo del pensamiento.

Por ejemplo: ¿acaso las primeras sociedades de la historia de la humanidad no

lograron su gran desarrollo gracias a sus superiores conocimientos científicos?, ¿no fueron los desarrollos en agricultura, irrigación o astronomía claves para el desarrollo de los babilonios, los egipcios o los mayas?. Y si avanzamos un poco más en la historia, ¿no fue la ciencia y el conocimiento del funcionamiento de las leyes naturales clave para todo el desarrollo de la filosofía griega, punto de partida de la cultura occidental?. Y qué decir de la edad media, una época de oscurantismo debida sobre todo a la falta de libertades para encontrar explicaciones naturales más allá de las tomadas como dogma de fe por la iglesia cristiana. O de la explosión del saber producida a partir de la revolución científica de los S-XVI y XVII que trajo aparte de un desarrollo científico-tecnológico como no se había visto antes, el desarrollo del humanismo como corriente filosófica centrada en el ensalzamiento del hombre, capaz de entender cómo funciona la naturaleza. Incluso Kant, uno de los filósofos más importantes de la historia, y cuyos pensamientos son estudiados por nuestros alumnos en Bachiller, se vio influenciado totalmente por este desarrollo tecnológico, y toda su filosofía se basa en intentar dotar a la razón de unas leyes tan claras como las que la física había conseguido para explicar el funcionamiento del universo.

Podríamos seguir poniendo ejemplos, la revolución industrial, el desarrollo tecnológico del S-XX, la aparición de la física cuántica y su influencia en el arte de la primera mitad del siglo XX, o la trascendente invención de la bomba atómica para el desarrollo de la 2ª Guerra Mundial....

Como ven mucha es la influencia de la ciencia en la historia de la humanidad, y sin unos conocimientos acerca de su desarrollo, el puzzle del conocimiento está incompleto.

Por último, y creo que no menos importante, el estudio de la Historia de la Ciencia, es en sí excitante, y seguro que podría servir para abrir más de una vocación hacia el mundo científico. Un país tiene que apostar por la ciencia y por la tecnología si no quiere quedarse en segundo plano, y bueno sería que apostáramos por ello desde la base, intentando despertar inquietudes y vocaciones hacia la ciencia entre nuestros jóvenes estudiantes.

He de confesarles que me encanta la Historia de la ciencia, y que, aunque estudié ciencias, tuve que aprenderme a los reyes españoles, los pensamientos de Kant, Rousseau, Marx y Platón, los escritores del romanticismo, el siglo de oro o de la Posguerra, pero no pude disfrutar de la vida de Newton, Einstein, Marie Curie, Heissenberg, etc. Tuve que ser autodidacta y solucionar por mi mismo, a base de libros, este vacío triste de nuestro sistema educativo.

No quiero terminar sin recomendarles uno de esos libros fascinantes que cuentan como pocos la historia de la ciencia. Se trata de Historia de la ciencia 1543-2001, escrito por el gran divulgador John Gribbin. Una verdadera joya indispensable en cualquier librería. Disfrútenla.

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