Las Provincias

¿Cómo quitar el vaho del parabrisas?

Antonio Rivera - 11 Nov 2014 - 02:12

Seguro que les ha pasado en más de una ocasión. Van conduciendo y de repente el parabrisas empieza a empañarse, a veces hasta de forma muy rápida, creando de esta forma una situación de potencial peligro debido a la falta de visión. ¿Por qué sucede este fenómeno?, ¿cómo podemos solucionarlo?

En primer lugar, para entender por qué se forma el vaho en el parabrisas tenemos que dejar claros unos cuantos conceptos. En la atmósfera, entre otros muchos gases, hay vapor de agua, que no deja de ser agua en fase gaseosa. La cantidad de vapor de agua que puede contener una determinada masa de aire depende de su temperatura. En concreto, el aire cálido puede contener más vapor de agua que el seco, hasta el punto que, aproximadamente, esa cantidad de vapor se duplica al aumentar la temperatura 10ºC. Esta propiedad es clave para entender la formación de nubes y la lluvia, ya que cuando una masa de aire asciende y se enfría, como cada vez podrá contener menos vapor de agua, llegará un momento en el que se sature, o sea, en que ya no pueda contener más vapor de agua, con lo que este comenzará a condensar en pequeñas gotas de agua líquida que son de que está compuestas las nubes.

Volvamos a nuestro coche e imaginemos un frío día invernal en el que nosotros conducimos con la calefacción puesta. Dentro del habitáculo, la temperatura será agradable, y debido al vapor que exhalamos cuando respiramos, la humedad dentro del coche también será elevada. Pero fuera hace frío, y el cristal de nuestro coche, en contacto con el exterior, tendrá una temperatura mucho más baja que la del interior del coche. De esta forma, el aire de dentro del vehículo que se ponga en contacto con él, se enfriará rápidamente, bajando por tanto la cantidad de vapor de agua que puede contener, hasta que, al no poder contener más, al enfriarse lo suficiente para que se sature, comenzará a condensar en forma de vaho sobre el frío parabrisas. Este fenómeno es parecido al que sucede por ejemplo cuando nos duchamos y se empaña el cristal del cuarto de baño, el cual se mantiene más frío que el resto del aseo; o cuando se nos empañan las gafas al entrar desde el frío de la calle a algún local en el que la temperatura es elevada, condensándose el vapor de agua del aire del local sobre nuestras frías gafas; o cuando, en verano, comienzan a aparecer gotas en la parte de fuera de nuestro vaso que contiene una bebida fría. Todos son ejemplos de lo que se llama condensación del vapor de agua sobre superficies, y todos se basan en el enfriamiento que sufre el aire en contacto con dichas superficies frías, lo que hace que el aire en contacto con ellas se sature.

Y, ¿qué podemos hacer para librarnos de ese vaho que puede incluso ocasionarnos un accidente?. Pues bien, un truco sencillo es conectar el aire acondicionado y dirigirlo hacia el cristal (con la calefacción encendida si prefieren, para no helarnos de frío). El aire acondicionado es un aire muy seco, un aire por tanto al que, valga la expresión, "le cabe" mucho vapor de agua en su seno. De esta forma, al igual que el seco aire terral seca la ropa de forma muy rápida, el seco aire acondicionado eliminará ese vaho de la superficie del parabrisas (si nuestro coche no tiene aire acondicionado basta con bajar las ventanillas para que entre aire frío del exterior). Algo parecido podemos hacer en el cuarto de baño tras ducharnos: si dirigimos el cálido y seco aire del secador hacia el cristal, el vaho desaparecerá como por arte de magia.

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