Comienza la primavera

Antonio Rivera - 20 Ene 2012 - 13:49

El lunes 21 de marzo, exactamente a las 0:21 horas, hora oficial de la península, comienza la primavera astronómica en el hemisferio norte. Una estación que se alargará durante 92 días y 18 horas, hasta que el próximo 21 de junio deje paso al verano.

¿Por qué comienza el otoño exactamente en ese momento? Para responder a esta pregunta tenemos que recurrir a aspectos astronómicos. Concretamente, el inicio astronómico de las estaciones viene dado, por convenio, como el instante en que la Tierra pasa por una determinada posición de su órbita alrededor del Sol. En el caso de la primavera, esta posición es desde la que el centro del Sol, visto desde la Tierra, cruza el ecuador celeste en su movimiento aparente hacia el norte. O sea, que el centro del sol se encuentra en la vertical del ecuador terrestre. El día en que esto sucede, la duración del día y la noche prácticamente coinciden en todos los lugares de la Tierra, y por eso, a esta circunstancia se la llama también equinoccio de primavera.

Esta circunstancia astronómica no sucede todos los años en la misma fecha, debido al modo en que encaja la secuencia de años según el calendario (unos bisiestos, otros no) con la duración de cada órbita de la Tierra alrededor del Sol (duración conocida como año trópico). Son por tanto esas pequeñas variaciones entre nuestro año de 365 días (ó 366) y el tiempo que realmente tarda la Tierra en dar una vuelta completa alrededor del Sol, 365 días 5 horas y 48 minutos, lo que hace que varíe el momento de entrada de cada estación de un año para otro. En el caso de la primavera, puede darse, a lo sumo, en tres fechas distintas a lo largo del siglo XXI, pudiendo iniciarse en los días 19 al 21 de marzo (fecha oficial española), siendo su inicio más tempranero el del año 2096 y el inicio más tardío el de 2003.

Otra característica de estos días es el rápido alargamiento de las horas de Sol. Si bien los días son cada vez más largos desde que se produjera el día más corto del año allá por el solsticio de invierno, es precisamente durante los equinoccios cuando el alargamiento (o acortamiento en otoño) de los días es más notorio. De hecho, en estos días el tiempo en que el Sol está por encima del horizonte aumenta en casi tres minutos cada día: El Sol sale por las mañanas casi dos minutos antes que el día anterior y por la tarde se pone un minuto más tarde.

A lo largo de la primavera que está a punto de comenzar, habrá dos eclipses, uno de Sol y otro de Luna. En concreto, el próximo 1 de junio un eclipse parcial de Sol será visible en el el Este de Asia y en los extremos más septentrionales de Norteamérica y Europa. Por otra parte, dos semanas más tarde, el 15 de junio, se producirá  un eclipse total de Luna que será completamente visible en el extremo más oriental de España (costa mediterránea e Islas Baleares), mientras que en el resto de la península se verá casi en su totalidad.

Por último recordar que, mientras los habitantes del hemisferio norte despedimos el invierno para dar paso a la primavera; nuestros amigos del hemisferio sur despiden en estos momentos el cálido verano para adentrarse lentamente en la estación de la caída de las hojas...cosas de nuestra tierra redonda e inclinada...