¿Por qué el cielo es azul?

Antonio Rivera - 20 Ene 2012 - 13:49

Sin duda es una de las preguntas más típicas que existen. A pesar de su aparente trivialidad, no se asusten si no conocen la respuesta. Para que se hagan una idea genios de la historia de la humanidad como Leonardo da Vinci o Isaac Newton, a pesar de intentarlo durante muchos años no fueron capaces de encontrar la respuesta.

Hubo que esperar hasta que los estudios sobre la luz y sobre la interacción de ésta cuando atraviesa la atmósfera se desarrollaran para que fueramos capaces de encontrar la respuesta a este dilema.

El sol, debido a las reacciones nucleares que se producen en su seno, emite energía en forma de radiaciones electromagnéticas. Dichas radiaciones están compuestas por ondas. No todas las ondas que componen el espectro solar tienen la misma longitud ni la misma energía. Así, tenemos desde ultravioletas hasta infrarrojos. Nuestro ojo sólo es capaz de ver una pequeña franja dentro de todo ese espectro, concretamente aquellas ondas comprendidas entre los 400 nm y los 700 nm. (un nanómetro es la milmillonésima parte de un metro). A esta región dentro del espectro electromagnético se le denomina espectro visible, y realmente se corresponde con la luz que podemos ver.

Dentro del espectro visible, los diferentes colores se corresponden con diferentes longitudes de onda, siendo las de mayor longitud las correspondientes al color rojo y las de menor a los violetas y azules.

Al atravesar la atmósfera, la luz del sol choca con las moléculas de aire y se dispersa, desviándose de esta forma de su trayectoria.

Las ondas con longitudes más cortas son las que más se dispersan, por tanto son el violeta y el azul los colores que nos llegan dispersados por la atmósfera. Aunque el color violeta tiene una longitud de onda más corta que el azul, y por tanto deberíamos de ver el cielo de color violeta, el cielo se ve azul por dos motivos: la luz solar cuenta con más cantidad de ondas azules que violetas y nuestros ojos son más sensibles al color azul.

Por tanto, vemos el cielo azul por que las moléculas de aire, debido a su tamaño, dispersan mejor las ondas de longitud de onda menor. Y esas ondas al ser dispersadas nos llegan a la superficie como si vinieran de todas las partes de la bóveda celeste. Todo esto unido a una pequeña imperfección de nuestra vista, la cual es mucho más sensible ante el color azul que al violeta.

Ya ven, el cielo no es azul, sino violeta, pero nuestros ojos lo ven de color azul.

Comentarios



lasprovincias.es

Registro Mercantil de Valencia, Tomo 6732, Folio 122, Sección P, Hoja V74074, Inscripción 1ª C.I.F.: B-97002935. Domicilio social en la calle Gremis nº 1 (46014) Valencia. Copyright © Valenciana Editorial Interactiva S.L., Valencia, 2008. Incluye contenidos de la empresa citada, de LAS PROVINCIAS (Federico Domenech S.A.) y de otras empresas del grupo de la empresa o de terceros.

© 2014 LAS PROVINCIAS Todos los derechos reservados.